Aviación News ¦ Edición nº 766 ¦ Jueves 9 de mayo de 2019

EL ÁREA OPERATIVA DE AMERICAN AIRLINES SE PREPARA PARA RECIBIR SU SEXTO VUELO EN ARGENTINA (continuación)

Aviación News: ¿Siempre en el área operativa?
Gonzalo Chames: Si, y de aquí no me muevo.

AVN: En diciembre empezaron los vuelos de American a los Angeles. Cuando los planearon la Argentina era otra. Transcurridos cinco meses ¿cuál es el resultado?
GS: Era una jugada arriesgada por el momento económico del país y porque es un destino nuevo con la incertidumbre que esto genera. Pero se hizo un buen trabajo tanto aquí como afuera, sobre todo en el mercado asiático. El vuelo anda muy bien. Diría que es el que mejor anda.

AVN: ¿Por qué ese destinos?
GS: Desde la compañía veíamos que el tráfico que iba a la Costa Oeste vía Dallas o vía Nueva York era importante, por lo que se pensó en que si poníamos el vuelo directo no solo captábamos a nuestros pasajeros que iban por estas vías sino también a otros que iban por la competencia. Pero además nos iba a generar capacidad para tráfico nuevo en nuestros vuelos a Miami, Dallas o Nueva York. Y fue así porque el vuelo a los Angeles tiene muy buena ocupación, al margen de ser la única oferta que hay desde aquí a la Costa Oeste non stop.

AVN: Aerolíneas puso este vuelo en 1999, con los entonces flamantes A340. Justamente cuando la empresa estaba administrada por American. Pero lo tuvo que levantar al poco tiempo.
GS: Las conexiones a partir de Los Ángeles para este vuelo son claves.

AVN: ¿Qué rol juega el mercado asiático?
GGS: El vuelo se programó para la Costa Oeste, pero se hizo en cuanto a horarios y conexiones pensando también en el mercado asiático. Allí también se hizo un trabajo comercial muy bueno. Hemos visto vuelos donde en la cabina de business eran todos chinos. Era la época de los cruceros aquí. Nos dábamos cuenta porque todos llevaban las mismas camperas y bolsos con el logo de la naviera. Muy impresionante.

AVN: American es la empresa internacional que más aviones tiene estacionados durante el día en Ezeiza. Son cuatro aviones de fuselaje ancho todos los días y cinco los días en que vuela el de Los Ángeles. ¿No es una inversión muy grande parada?
GS: Buenos Aires todos los días cuatro B777 -tres 200 y un 300-, y tres días por semana un 787-900, el más grande, en tierra por 12 horas. Es mucho dinero, pero se justifica no solo porque se le da al pasajero el horario que prefiere, que es salir a la noche y llegar a la mañana, en ambos sentidos, sino porque aquí se hace mucho trabajo de mantenimiento programado más los reportes que el avión pueda traer. Trabajos que si no se le hicieran en Ezeiza habría que sacar el equipo de servicio un día para que en una estación grande se le haga este trabajo. Tanto acá como en San Pablo, Santiago y Rio, donde los aviones están estacionados durante el día, se les hacen muchos trabajos de mantenimiento en esas 10 o 12 horas. Vos le haces en Ezeiza un trabajo requerido cada 100 horas, por ejemplo, volvés el reloj a cero, entonces el avión ya tiene determinada cantidad de días para seguir volando si necesidad de sacarlo de servicios.

AVN: Eso requiere estructura. ¿Tiene American un espacio en Ezeiza?
GS: Tenemos un pequeño hangar pero que usamos como depósito de repuestos. Allí tenemos más o menos U$S 27 millones en repuestos, que es un stock importante. Con decirte que tenemos 13 personas exclusivamente trabajando en el stock de repuestos para la recepción, el envío y el movimiento aduaneros que esto implica, que es bastante complejo.

AVN: Con la programación actual ustedes reciben todos los días, suponiendo que todos los vuelos vayan full, 1120 pasajeros y despachan obviamente otros tantos, y tres días a la semana 1404 cuando opera el de Los Ángeles.
GS: Esto sin contar Córdoba, que tiene previsto operar con un B767, con capacidad para 204 pasajeros, ni el tercer vuelo a Miami con tres frecuencias por semana con B777-200 que opera habitualmente en el verano. Justamente estuvo en servicio hasta abril. No sabemos, todavía, si lo tendremos durante la próxima temporada. Eso se determina más adelante.

AVN: ¿Con semejante oferta –abril significó el 15% del tráfico argentino a destinos internacionales no limítrofes– como se ubica Argentina respecto a otros países de la región?
GS: Durante el verano que acaba de terminar por primera vez tuvimos más oferta que San Pablo, que tiene mucha más población. Hoy está igual que Buenos Aires con cinco vuelos ya que también operan no todos los días a Los Angeles. Chile tiene 2 vuelos y un tercero en el verano, Perú dos (Miami y Dallas), y Rio, Uruguay, Ecuador uno por día.

AVN: ¿Si en este momento American estuviera pensando aumentar la oferta en Argentina ¿irían más por agregar nuevas rutas o reforzar las que ya están?
GS: No hay nada en carpeta ahora. Pero si a mí me preguntaran, mi sugerencia seria aumentemos una frecuencia al vuelo de Los Ángeles. De tres a cuatro semanales. Aunque el problema es la disponibilidad de equipos, porque para agregar le tenés que sacar a alguien.

AVN: ¿Y posibilidades de cambiar equipo?
GS: Va a haber cambios después del invierno nuestro. El vuelo a Dallas, por ejemplo, va a pasar a ser operado con un B787-800, que es un poco más pequeño que el B777 actual, pero eso no es solo porque la demanda puede haber bajado un poco acá sino que ese avión va a Asia donde en el verano del hemisferio norte hay más demanda. Lo mismo con el 777 300 de Miami que los van a cambiar por un 200, para mandarlo también a Asia. Después en el verano nuestro se vuelve a lo actual. Antes no se hacían tanto estos cambios, ahora es más ágil, y si tenemos una oportunidad en Asia no hay porque perderla. Buenos Aires está en temporada baja, pero después volvemos porque sabemos que el verano nuestro siempre es muy fuerte.

AVN: Y ahora comienza el Córdoba-Miami. El 7 de junio. Hay quienes dicen que ese debió ser un vuelo de Aerolíneas, que lo tuvo, pero no funcionó.
GS: Sí. Y muchos nos planteaban que si era deficitario para Aerolineas por qué no lo va a ser para American. Pero son estructuras diferentes. American tiene en Miami un hub con más de 300 vuelos en conexión lo que le ofrece al pasajeros de Córdoba seguir a Europa, a la Costa Este o a la Costa Oeste, al Caribe y, a la inversa, tráfico que se origina en California, Texas, Canada y que desde Miami sigan a Córdoba.

AVN: Cuando lo hizo Aerolineas se decía que el vuelo no andaba porque le faltaba alimentación. Que el mercado de Córdoba no era insuficiente para alimentar un vuelo de fuselaje ancho, que se necesitaba el aporte de provincias vecinas. En los últimos años Aerolíneas desarrolló un potente hub en Cordoba.
GS: Exacto. Nosotros estuvimos hace dos semana en Córdoba y realmente es tremendo. Uno ve las pantallas de información en el aeropuerto y son vuelos de Aerolineas y Austral uno atrás de otro. Muy impresionante. De Salta, Corrientes, Neuquén, Bariloche, Iguazú, etc. Se hizo un muy buen trabajo en Cordoba.

AVN: Hace unos 15 años entrevisté a Peter Dolara, un prócer, uno de los responsable del desarrollo de American en Latinoamérica, y ya entonces me hablaba de Córdoba como un posible segundo destino de Argentina. También le gustaba Mendoza, pero Córdoba figuraba a la cabeza.
GS: Hace unos días, durante el lanzamiento del vuelo en Córdoba, estuvimos reunidos con el gobernador Juan Scharetti y él se acordaba que en 2008 -estaba en su primer mandato- fueron a verlo a Dolara para proponerle el vuelo. Pasaron 11 años.

AVN: ¿Dada la situación económica que hoy vive la Argentina, no tuvieron la tentación de postergar o cancelar el vuelo?
GS: No. Es cierto que el vuelo se demoró dos meses, pero fue más que nada por las reparaciones que se están haciendo en la pista principal, cuyos trabajos están programados terminal el 31 de mayo. La pista está habilitada, pero todavía faltan 70 metros en los que están trabajando por lo que al no tener la pista completa el vuelo hubiera estado penalizado en pasajero o carga. La demora fue por la pista, no por otro motivo.

AVN:¿Y cuáles son los pronósticos?
GS: El vuelo viene bien, con un 56% de ocupación faltando casi un mes y medio. Y creciendo varios puntitos cada semana. Tenemos buena ocupación también bajando, que es importante. Tenemos mucha expectativa con el turismo de caza en Cordoba que es un turismo de alto poder adquisitivo. De hecho nos reunimos con la cámara de comercio cinegético de cordoba que están muy entusiasmados con tener un vuelo directo desde Estados Unidos, naturalmente. La provincia está muy entusiasmada. Vimos mucho entusiasmo en todo el mundo.

AVN: Es una base distinta a la que están habituados y preparados para operar. ¿No los complica?
GS: Es una operatoria diferente porque el avión llega y se va. No duerme en Cordoba. Esta solo 90 minutos. Eso flexibilidad la operación ya que se necesita un solo avión para atender la ruta lo que hace que tus costos se reduzcan lo que amplía las chances de que la misma sea rentable.

AVN: ¿Cuál es la expectativa para la Business, fundamental para equilibrar los ingresos de un vuelo?
GS: Es un poco difícil de saber por qué al ser un vuelo nuevo no tenemos antecedentes con que comparar. Además el tráfico de Business comprar sus tickets más cerca de la fecha del vuelo. Creemos que siendo de 27 asientos -no es un 777 con 36 o 50- creemos que va a haber tráfico también para esa clase.

AVN: ¿Qué significa Latinoamérica en la operación de American?
GS: Desde que empezamos a operar en el ‘90, cuando se le compraron las rutas a Eastern, la empresa no dejó de crecer. Latinoamérica es sumamente importante para nosotros. Miami se alimenta de Latinoamérica de una manera fabulosa tanto en pasajeros como en carga. También destinos como Nueva York. Ahora se están empezando a desarrollar otros mercados desde Latinoamérica como Phoenix, por ejemplo. Destinos que no son tan habituales para nosotros pero que tienen mucho tráfico internacional de países como Mexico o de Centro América. No obstante en porcentaje el aporte es pequeño. American tiene 6.800 vuelos por día. El 80% es doméstico. Latinoamérica es muy grande, pero dentro de la compañía, en cantidad de vuelos, no lo es tanto, aunque si en ingresos. Sobre todo los vuelos no tanto de Sudamérica, que son vuelos largos, pero sí de Centro América o el Caribe. Vuelos más cortos. La demanda es grande. La economia norteamericana está fuerte y el norteamericano va de vacaciones al Caribe, a Mexico y otros destinos de la región.